09/10/2003
El Renault 12 es un automóvil que dejó una marca indeleble en la historia automotriz de Argentina. Conocido por su robustez y confiabilidad, se convirtió en un pilar del transporte familiar y laboral durante décadas. Sin embargo, existe una versión de este popular sedán que trascendió su uso cotidiano para adentrarse en el mundo de la performance y la competición: el Renault 12 Alpine. Este modelo, desarrollado y fabricado exclusivamente en Argentina, no solo elevó las capacidades dinámicas del R12, sino que también se convirtió en un ícono de la ingeniería local y un objeto de deseo para los entusiastas. Una de las preguntas más recurrentes entre los aficionados y coleccionistas es precisamente esa: ¿cuánto corría el R12 Alpine? Para responder a esto y comprender su verdadero valor, debemos explorar su fascinante origen, su ingeniería específica y su breve pero intensa vida.

La historia del Renault 12 Alpine se gestó en un contexto particular para la marca del rombo. A nivel global, Renault Group, bajo la dirección de Luca de Meo (quien asumió en 2021), inició un proceso de diferenciación de sus marcas, buscando potenciar identidades como Alpine. Este movimiento llevó a la desaparición de Renault Sport como denominación para los vehículos deportivos, pasando el equipo de Fórmula 1 a llamarse Alpine. Mientras en Europa Alpine tenía un rico historial, especialmente en rally con el famoso A110 y en Le Mans, en otras partes del mundo, como Argentina, la identidad de Renault Sport estaba mucho más arraigada.
A pesar de la decisión global de centralizar la deportividad en Alpine y la consecuente retirada de Renault Argentina de las competencias locales bajo la denominación Renault Sport (dado que Alpine no se comercializa en esta región), la historia nos revela un capítulo previo y único. Sorprendentemente, Argentina fue el primer país fuera de Francia en fabricar una versión deportiva de un Renault bajo la denominación Alpine. Esto ocurrió en 1978, dos años después de que Francia lanzara el Renault 5 Alpine. El Renault 12 Alpine argentino nació siguiendo las normativas técnicas que regían para el R5 Alpine francés, pero con un desarrollo local significativo.
El Nacimiento de una Idea Audaz en Vefra
El proyecto del Renault 12 Alpine fue una iniciativa visionaria de Osvaldo De Simone, el director de Vefra (Vehículos Especiales de Fabricación Renault Argentina). Vefra era una planta especializada de Renault ubicada en Buenos Aires, dedicada a la producción de vehículos especiales basados en los modelos fabricados en la planta principal de Santa Isabel, Córdoba. Allí se creaban ambulancias, patrulleros, taxis y hasta se atendían vehículos de la flota presidencial. De Simone concibió la idea de tomar el popular R12 y transformarlo en un deportivo de altas prestaciones.
A finales de 1977, Osvaldo De Simone viajó a Francia con un objetivo claro: encontrar los elementos necesarios para potenciar el motor del R12. El motor original del R12 argentino era un 1.397 cm³, y la meta era superar los 100 CV. Durante un mes de trabajo en la planta de Flins, Francia, De Simone recopiló la información técnica crucial y, más importante aún, trajo consigo una tapa de cilindros Alpine con cámara de combustión hemisférica. Esta pieza, junto con un carburador Solex de dos cuerpos y un sistema de escape mejorado, serían la base mecánica del futuro R12 Alpine.
Ingeniería y Desafíos en el Desarrollo
Aunque la tapa de cilindros y el carburador francés fueron puntos de partida esenciales, el proyecto buscaba utilizar la mayor cantidad posible de piezas de fabricación nacional para optimizar costos y facilitar la producción. Sin embargo, la integración de componentes locales presentó desafíos. Por ejemplo, al adaptar un filtro de aire proveniente del Torino, el conjunto motor-filtro resultaba más voluminoso y el capó original del R12 no cerraba correctamente. Esta limitación dio origen a uno de los rasgos estéticos más distintivos del R12 Alpine: el capó con la característica 'joroba' o elevación central. Este capó especial fue fabricado en fibra de vidrio por Autoplast, una empresa argentina especializada en este material ubicada en San Justo, Provincia de Buenos Aires.
El proceso de desarrollo y prueba del prototipo, de color rojo, se extendió por varios meses. Durante este tiempo, el vehículo fue sometido a diversas modificaciones y mejoras para alcanzar su configuración definitiva antes de ser presentado para la aprobación de las autoridades de Renault Argentina. El departamento Experimental de Renault tuvo un rol clave, ya que debía validar el desarrollo para poder ofrecer la garantía de fábrica, a pesar de que la producción no se realizaría en Santa Isabel, sino en Vefra. La garantía oficial era fundamental, puesto que el auto se vendería a través de la red de concesionarios oficiales de la marca.
Durante este proceso de validación, algunas características del prototipo original que elevaban su costo fueron descartadas. Dos de estas decisiones fueron particularmente lamentadas por De Simone. La primera fue la eliminación de las llantas de aleación en favor de las llantas de chapa originales del R12, aunque pintadas con los colores de la carrocería. La segunda fue la renuncia a la apertura simultánea de las dos bocas del carburador Solex. Si bien esta configuración proporcionaba una excelente respuesta del motor a bajas revoluciones, también generaba un consumo de combustible considerablemente alto, un factor que se decidió moderar en el modelo de producción.
Prestaciones y Características Distintivas
A pesar de las modificaciones respecto al prototipo, el Renault 12 Alpine de producción conservó una mecánica significativamente mejorada. Contaba con la tapa de cilindros especial, pistones específicos, nuevos múltiples de admisión y escape, y el carburador de dos bocas (aunque con apertura secuencial). Estéticamente, se diferenciaba claramente del R12 estándar. Incorporaba un spoiler o faldón deportivo debajo del paragolpes delantero, que alojaba dos luces adicionales. En el interior, destacaban un volante deportivo de dos rayos y tapizados en color beige. Las llantas de chapa pintadas y el instrumental del tablero con marcadores de aguja y luces testigo completaban la identidad deportiva.
Y ahora, la respuesta a la pregunta clave: ¿cuánto corría el Renault 12 Alpine? Gracias a sus modificaciones mecánicas, el motor de 1.397 cm³ potenciado alcanzaba los 110 CV de potencia. Estas prestaciones le permitían lograr cifras de aceleración y velocidad máxima notables para la época y el tipo de vehículo. El Renault 12 Alpine era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 11,1 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 172 km/h. Estas cifras lo posicionaban como uno de los sedanes de producción nacional más rápidos de su tiempo.
Aquí un resumen de sus prestaciones clave:
| Característica | Renault 12 Alpine |
|---|---|
| Motor | 1.397 cm³ |
| Potencia | 110 CV |
| Aceleración 0-100 km/h | 11,1 segundos |
| Velocidad Máxima | 172 km/h |
Producción Limitada y Estilo Único
La producción en serie del Renault 12 Alpine comenzó en 1978 en las instalaciones de Vefra, ubicadas en Avenida Del Campo y Estomba, Buenos Aires. Vefra, con sus 5.000 metros cuadrados, compartía línea de montaje con vehículos como los patrulleros policiales. Los cascos o carrocerías 'peladas' llegaban desde la planta de Santa Isabel en Córdoba, y el ensamblaje completo se realizaba a mano en Buenos Aires. Este proceso artesanal hacía que la fabricación de cada unidad fuera considerablemente más lenta y, por ende, el costo de producción era elevado. Esto se reflejaba en su precio final, que era comparable al de una coupé Torino TSX, uno de los autos más caros del mercado argentino en ese momento.
En cuanto a la estética exterior, Osvaldo De Simone deseaba que el R12 Alpine se produjera en color rojo, un guiño a su origen italiano y a la tradición de los autos de competición de ese color. Sin embargo, las autoridades de Renault impusieron combinaciones de colores que representaran a las marcas (Renault, Alpine) y a Francia. Así, durante 1978 y 1979, el R12 Alpine se ofreció en dos combinaciones principales: azul y plateado, que recordaba a los colores de los Alpine de principios de los 70, y negro y dorado, que emulaba los colores con los que Renault competía en el Mundial de Sport Prototipos y en la Fórmula 1 (donde habían debutado con el Renault Turbo en 1977). Recién en 1980 se aceptó el pedido de De Simone y se produjo una serie en color rojo, a la que se le añadieron unas finas líneas amarillas en la parte baja de las puertas. Estos modelos rojos fueron los últimos R12 Alpine fabricados.
Durante los tres años que estuvo en producción (1978, 1979 y 1980), se fabricaron un total de 493 unidades del Renault 12 Alpine en sus distintas combinaciones de colores. La producción fue menor en 1980, ya que la decisión de discontinuar la serie debido a sus altos costos ya estaba tomada.
El R12 Alpine en la Competición
El Renault 12 Alpine fue concebido, en parte, como una respuesta a los exitosos Fiat 128 Iava, que dominaban el Turismo Nacional y tenían una fuerte presencia en el rally argentino. Aunque el R12 Alpine no tuvo un desempeño tan destacado en las pistas de Turismo Nacional, sí encontró su lugar y brilló intensamente en la especialidad del rally. Su robustez inherente, combinada con la potencia adicional y las mejoras en la suspensión y frenos, lo hacían ideal para los caminos difíciles.
Uno de los capítulos más gloriosos del R12 Alpine en el rally fue su participación con el legendario piloto cordobés Jorge Raúl Recalde. En 1979, Recalde corrió el Rally Internacional Codasur haciendo equipo con el piloto francés Jean Ragnotti, ambos a bordo de sendos R12 Alpine. Este evento, que formaba parte del calendario internacional, mostró la capacidad competitiva del modelo argentino. Recalde también compitió con el R12 Alpine en otras pruebas icónicas como el rally Caminos del Inca en Perú, el rally Transchaco en Paraguay y la Vuelta a América del Sur, demostrando la versatilidad y resistencia del vehículo en diferentes terrenos y condiciones extremas.
El Final de una Era y el Nacimiento de un Mito
La historia del Renault 12 Alpine llegó a su fin en 1980. Los altos costos de producción, derivados del ensamblaje artesanal en Vefra y la necesidad de importar algunas piezas clave, lo hacían un producto caro y de nicho. Existió un proyecto para desarrollar un sucesor, denominado Alpine 2, que ya no sería una versión modificada de un auto de serie, sino un vehículo deportivo específico. Incluso se consideró colaborar con el reconocido constructor Tulio Crespi, evaluando su modelo Tulieta, que tenía una base mecánica Renault 4 y había tenido éxito comercial y deportivo. El plan contemplaba una producción de 60 unidades anuales, algo factible para Crespi.
Sin embargo, el contexto económico del país cambió drásticamente en 1980 con la apertura de las importaciones de automóviles. Esta medida, sin protección a la industria nacional, hizo que los vehículos desarrollados y fabricados localmente perdieran competitividad frente a los deportivos importados de Europa y Japón, que llegaban sin aranceles. Ante esta nueva realidad, Renault decidió cancelar el proyecto Alpine 2, dejando al Renault 12 Alpine como un desarrollo nacional único e irrepetible. A pesar de su corta vida comercial y su limitada producción, el R12 Alpine rápidamente adquirió el estatus de vehículo de culto entre los aficionados, valorado por su historia, su rareza y sus prestaciones deportivas. Hoy en día, encontrar un Renault 12 Alpine en buen estado de conservación es un verdadero tesoro para los coleccionistas, testimonio de una época de audacia e ingeniería automotriz argentina.
Preguntas Frecuentes sobre el Renault 12 Alpine
¿Cuál era la velocidad máxima del Renault 12 Alpine?
El Renault 12 Alpine alcanzaba una velocidad máxima de 172 km/h.
¿Cuánta potencia tenía el motor del R12 Alpine?
Su motor de 1.397 cm³ desarrollaba 110 CV.
¿Dónde se fabricaba el Renault 12 Alpine?
Se fabricaba en la planta de Vefra (Vehículos Especiales de Fabricación Renault Argentina) en Buenos Aires, con carrocerías provenientes de Santa Isabel, Córdoba.
¿Cuántas unidades del R12 Alpine se produjeron?
Se fabricaron un total de 493 unidades entre 1978 y 1980.
¿El Renault 12 Alpine argentino es el mismo que el Alpine francés actual o el de los rallyes de los 70?
No es exactamente el mismo. El R12 Alpine fue un desarrollo específico de Renault Argentina inspirado en la denominación Alpine y siguiendo normativas técnicas del R5 Alpine francés, pero adaptado y fabricado localmente. Es un modelo único en la historia de Renault fuera de Francia.
¿Por qué se dejó de fabricar el R12 Alpine?
Su producción se discontinuó principalmente debido a sus altos costos de fabricación artesanal y a la apertura de las importaciones en 1980, que hizo que los vehículos nacionales de alto costo perdieran competitividad.
El Renault 12 Alpine es más que una simple versión deportiva; es un pedazo de la historia automotriz argentina, un ejemplo de cómo la pasión y la ingeniería local pudieron transformar un auto popular en un deportivo capaz y deseado. Su legado perdura en la memoria de quienes lo conocieron y en el valor que hoy le otorgan los coleccionistas.
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