08/04/2003
Gilera es una marca con un legado profundo y apasionante en el mundo de las motocicletas. Fundada en Italia a principios del siglo XX, ha sido sinónimo de innovación, rendimiento y, sobre todo, éxito en la competición. A lo largo de su existencia, ha producido máquinas memorables que han dejado una huella imborrable, tanto en las pistas de carreras como en las calles. Aunque los tiempos han cambiado y la propiedad de la marca ha evolucionado, el nombre Gilera sigue resonando con fuerza entre los entusiastas de las dos ruedas.

Para comprender completamente qué representa Gilera hoy en día, es fundamental echar un vistazo a su fascinante trayectoria, desde sus humildes comienzos hasta su posición actual dentro de uno de los grupos automotrices más importantes de Europa.
Historia de una Leyenda Italiana sobre Ruedas
La historia de Gilera comienza en 1909 en Arcore, Italia, de la mano de un joven y visionario Giuseppe Gilera. Con tan solo 22 años, Giuseppe fundó su propia compañía de motocicletas, demostrando desde el principio una clara inclinación hacia la ingeniería innovadora. Su primer modelo, lanzado ese mismo año, montaba un motor monocilíndrico de válvulas en cabeza de 317 cc. Con una potencia de 7 CV y un peso de apenas 75 kg, esta pionera máquina era capaz de alcanzar una velocidad máxima de 105 km/h, cifras impresionantes para la época.
La pasión por la competición estuvo presente desde los inicios. El hermano de Giuseppe, Luigi Gilera, fue un exitoso participante en eventos como el International Six Days Trial (ISDT) a principios de la década de 1930. Este enfoque en el rendimiento y la resistencia se convertiría en un sello distintivo de la marca.
Un hito crucial llegó en 1935, cuando Gilera adquirió los derechos de la CNA Rondine. Esta motocicleta de vanguardia contaba con características técnicas muy avanzadas para su tiempo, como doble árbol de levas en cabeza, sobrealimentación por inducción forzada y refrigeración por agua. Con una potencia de 80 CV a 9000 rpm, la Rondine podía alcanzar los 230 km/h. Esta tecnología sirvió como base para las máquinas de competición de Gilera durante casi cuatro décadas, consolidando su reputación en el ámbito deportivo.
A partir de mediados de los años treinta, Gilera desarrolló una gama de máquinas con motores de cuatro tiempos que abarcaban cilindradas desde 100 hasta 500 cc. Entre ellas, destaca especialmente la Saturno de 1939. Diseñada por Giuseppe Salmaggi, la Saturno, aunque inspirada en modelos anteriores, presentaba diferencias significativas, como su construcción unitaria.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Gilera experimentó un periodo de dominio absoluto en el Campeonato Mundial de Motociclismo de Gran Premio. La marca italiana ganó el campeonato mundial de 500 cc en seis ocasiones durante ocho años, demostrando una superioridad técnica y deportiva innegable. Sin embargo, a finales de la década de 1950, con la creciente popularidad de los automóviles y la consiguiente caída en las ventas de motocicletas, Gilera, junto con otros fabricantes italianos, llegó a un acuerdo de caballeros para retirarse de las carreras de Gran Premio después de la temporada de 1957 como medida para reducir costes.
Tras su retirada oficial de la competición, Gilera cambió de rumbo. Dejó de lado su exitosa línea de monocilíndricos de cuatro tiempos para centrarse en el motocross y los eventos todoterreno en asociación con especialistas independientes. A pesar de estos esfuerzos, las ventas disminuyeron a lo largo de la década de 1960, y para 1968, la compañía se encontraba en administración judicial.
Fue en 1969 cuando se produjo un cambio fundamental en la historia de la marca: Gilera fue adquirida por el grupo Piaggio. Esta adquisición marcó el inicio de una nueva era para Gilera, integrándose en una estructura industrial mayor y con mayores recursos. Aunque la famosa fábrica de Arcore cerró sus puertas en 1993, Piaggio continuó produciendo motocicletas, principalmente scooters, bajo el nombre de Gilera. La producción se trasladó a la planta de Piaggio en Pontedera.

A pesar de los cambios, Gilera hizo un breve regreso al escenario de Gran Premio en 1992, manteniendo viva su conexión con el deporte que tanto la definió en el pasado.
Modelos Emblemáticos: La Innovación de la DNA y la Popularidad de la Runner
Gilera, bajo la dirección de Piaggio, ha lanzado al mercado modelos que han capturado la atención por su diseño y funcionalidad. Dos de los ejemplos más notables son la Gilera DNA y la Gilera Runner.
Gilera DNA: Un Concepto Único
La Gilera DNA fue una motocicleta producida entre 1996 y 2009 que destacaba por su concepto innovador, fusionando la estética de una motocicleta deportiva con la comodidad y facilidad de uso de un scooter. Estaba disponible en varias cilindradas: 50 cc, 125 cc y 180 cc.
Una de sus características más distintivas era la transmisión, que utilizaba una transmisión continuamente variable (CVT), típica de los scooters, en lugar de una caja de cambios manual. Esto proporcionaba una conducción suave y sin la necesidad de cambiar de marcha. Todos los modelos contaban con arranque electrónico.
Las diferencias entre las variantes no se limitaban solo a la cilindrada. El motor de 50 cc era un dos tiempos, conocido por su vivacidad en bajas cilindradas, mientras que los modelos de 125 cc y 180 cc estaban equipados con motores de cuatro tiempos, ofreciendo un rendimiento más lineal y una mayor eficiencia. Todas las versiones eran monocilíndricas.
Las velocidades máximas variaban considerablemente entre las versiones:
| Modelo Gilera DNA | Cilindrada | Tipo de Motor | Velocidad Máxima Estimada |
|---|---|---|---|
| DNA 50 | 50 cc | 2 Tiempos | 47 km/h (limitada) |
| DNA 125 | 125 cc | 4 Tiempos | 116 km/h |
| DNA 180 | 180 cc | 4 Tiempos | 142 km/h |
Es importante notar que la velocidad máxima de la versión de 50 cc estaba limitada, como es común en esta categoría para cumplir con regulaciones en muchos mercados. En 2005, Gilera lanzó el modelo 'RST', que presentaba un diseño de manillar diferente y nuevas combinaciones de colores, antes de que la línea DNA fuera descontinuada por completo en 2009. La versión de 125 cc fue nominada para el premio "Machine of the Year" por Motorcycle News en 2001, un testimonio de su impacto y reconocimiento.
Gilera Runner: El Scooter Deportivo por Excelencia
Otro modelo emblemático de Gilera es la Runner, un scooter que se ha convertido en un icono de diseño deportivo y rendimiento dentro de su categoría. Producida desde 1997 hasta 2016, la Runner ha gozado de gran popularidad, especialmente en el mundo del tuning de scooters.
La Gilera Runner tuvo varias generaciones y versiones a lo largo de su ciclo de vida. La primera generación abarcó de 1997 a 2005, seguida por la segunda generación de 2005 a 2010 (aunque la producción continuó hasta 2016 con posibles evoluciones posteriores).

El primer modelo en salir de la línea de producción en 1997 fue la Gilera Runner FX 125. En 2001, llegó la Gilera Runner VX 125 como una evolución de la FX. En 2003, Gilera introdujo por primera vez un motor de cuatro tiempos en la línea Runner 125 con la versión ST 4-stroke. Posteriormente, en 2005, se presentó la Gilera Runner SP 125, con un enfoque más marcado en el rendimiento. Finalmente, en 2009, apareció la Gilera Runner ST 125, con un diseño más elegante orientado a la conducción urbana.
El motor de la Gilera Runner 125, dependiendo del modelo y la versión, podía ser de dos o cuatro tiempos. La Runner FX 125, por ejemplo, estaba impulsada por un motor monocilíndrico de 125 cc de dos tiempos refrigerado por líquido. Existieron versiones posteriores con motor de cuatro tiempos. La potencia de salida variaba entre 10 y 15 caballos de fuerza, lo que proporcionaba un rendimiento ágil para el desplazamiento diario y un carácter deportivo.
El chasis de la Gilera Runner 125 fue diseñado para ofrecer un equilibrio ideal entre maniobrabilidad y estabilidad, haciéndola una opción excelente para la conducción en ciudad. El sistema de frenado variaba según el modelo: siempre contaba con un disco en la parte delantera, pero en la parte trasera podía ser un tambor (en los modelos de dos tiempos) o un disco (en los modelos de cuatro tiempos). Las medidas de los neumáticos eran 120/70 x 12" para el delantero y 130/70 x 12" para el trasero. Generalmente, todos los modelos venían equipados con llantas de aluminio.
En cuanto al equipamiento, la Gilera Runner 125 solía incluir un panel de instrumentos digital con información relevante. Dependiendo del nivel de acabado, podía incorporar sistemas antirrobo como inmovilizadores o sistemas de seguridad avanzados. Algunos modelos más equipados incluso contaban con sistemas de control de tracción para mejorar la estabilidad en aceleraciones y curvas.
El peso de la Gilera Runner 125 también podía variar, pero como regla general, el peso en seco oscilaba entre 120 y 140 kilogramos.
Gilera y su Legado en la Competición
La historia de Gilera está intrínsecamente ligada a la competición. Su dominio en el Campeonato Mundial de 500 cc después de la Segunda Guerra Mundial es legendario. Con seis títulos mundiales de constructores en la categoría reina (1952, 1953, 1955, 1957), Gilera demostró ser una fuerza imparable.
Las máquinas de cuatro cilindros de Gilera no solo tuvieron éxito en solitario, sino también en las carreras de sidecars. Con ocho victorias y cuatro subcampeonatos mundiales en la categoría de sidecares entre 1949 y 1952, el potencial de sus motores quedó patente también en esta disciplina. Incluso en 1964, el piloto suizo Florian Camathias logró una victoria con un motor Gilera de cuatro cilindros.
Además de los éxitos de posguerra, Gilera también celebró victorias en campeonatos europeos, como el de 500 cc en 1939 con Dorino Serafini, y posteriormente, ya bajo la égida de Piaggio, cosechó títulos mundiales en categorías menores del Campeonato del Mundo de MotoGP: Manuel Poggiali fue campeón en 125 cc en 2001, y Marco Simoncelli se coronó campeón en 250 cc en 2008. Estos éxitos recientes demostraron que el espíritu competitivo de Gilera seguía vivo dentro del grupo Piaggio.

Gilera en la Actualidad: Bajo el Ala de Piaggio
La pregunta de si Gilera todavía existe es común. La respuesta es afirmativa, pero con matices importantes. Gilera sigue existiendo como una marca dentro del vasto portafolio del Grupo Piaggio, que la adquirió en 1969. Aunque la producción ya no se realiza en la histórica fábrica de Arcore, sino en las instalaciones de Piaggio en Pontedera, el nombre Gilera se ha mantenido y utilizado para comercializar principalmente scooters de pequeña y mediana cilindrada con un enfoque deportivo.
Esto significa que, si bien no opera como una compañía independiente, la herencia y el legado de Gilera perduran a través de los modelos que Piaggio decide lanzar bajo esta marca. La estrategia del grupo ha sido posicionar Gilera como una marca con un carácter más deportivo y juvenil dentro de su gama de scooters y motocicletas de baja cilindrada.
Preguntas Frecuentes sobre Gilera
¿Gilera todavía existe como marca independiente?
No, Gilera no existe como una empresa independiente. Fue adquirida por el Grupo Piaggio en 1969 y opera como una marca dentro de este grupo. Piaggio sigue produciendo vehículos, principalmente scooters, bajo el nombre de Gilera.
¿Cuál es la velocidad máxima de una Gilera 50cc, como la DNA 50?
La velocidad máxima de la Gilera DNA 50 cc está limitada por diseño a aproximadamente 47 km/h (o 29 mph). Esta limitación es estándar en la categoría de 50cc para cumplir con las regulaciones de ciclomotores en muchos países.
¿Cuántos caballos de fuerza (HP) tiene una Gilera Runner 125?
La potencia de una Gilera Runner 125 varía dependiendo del modelo específico y la versión del motor (dos o cuatro tiempos). En general, la potencia de salida de la Gilera Runner 125 se encuentra entre los 10 y 15 caballos de fuerza.
¿Es Piaggio la propietaria de Gilera?
Sí, el Grupo Piaggio es el propietario de Gilera. Piaggio adquirió la compañía Gilera en 1969 y ha mantenido la marca activa desde entonces, utilizándola para comercializar ciertos modelos de su gama, principalmente scooters deportivos.
Conclusión
Desde sus gloriosos días de dominio en los circuitos de Gran Premio hasta su posición actual como una marca deportiva dentro del Grupo Piaggio, Gilera representa una parte importante de la historia del motociclismo italiano. Su capacidad para innovar, su éxito en la competición y modelos icónicos como la DNA y la Runner han cimentado su lugar en el corazón de muchos aficionados. Aunque los tiempos han cambiado y la producción se ha integrado en una estructura mayor, el nombre Gilera sigue siendo sinónimo de diseño italiano y rendimiento en el mundo de las dos ruedas, especialmente en el segmento de los scooters deportivos.
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